La familia de modelos Velvet representa un cambio de paradigma en el sector tecnológico, porque ofrece una solución de inteligencia artificial que prioriza la eficiencia energética y la soberanía de los datos.
Desarrollada por Almawave, esta tecnología se aleja del modelo de talla única para proporcionar versiones optimizadas que se adaptan a las necesidades específicas de cada industria, desde la banca hasta la administración pública. Su diseño made in Europe asegura que todas las operaciones cumplan estrictamente con las normativas de privacidad más exigentes, como el RGPD y la reciente Ley de IA, lo cual proporciona un entorno seguro y transparente para el manejo de información crítica.
Gracias a su integración con la arquitectura Almawave, estos modelos permiten una implementación flexible en nubes híbridas o servidores locales. Así, eliminan la dependencia de los proveedores tecnológicos externos y garantizan el control total sobre la propiedad intelectual.
Este enfoque, además de optimizar los costes operativos, fomenta un ecosistema de innovación local y sostenible. En un mercado saturado de opciones genéricas, esta solución destaca por su capacidad de personalización, su bajo impacto ambiental y su compromiso con una inteligencia artificial que respeta y potencia los valores humanos y culturales de su entorno. Todo ello consolida el valor estratégico de Velvet.
Velvet, una de las propuestas más innovadoras y disruptivas en el actual panorama de la tecnología europea, se ha posicionado como una familia de modelos de lenguaje de última generación diseñados para equilibrar la potencia y la responsabilidad.
En un momento en el que la IA generativa está transformando radicalmente la forma en que las empresas operan, surge la necesidad de contar con herramientas que no solo sean capaces de procesar información compleja, sino que lo hagan bajo criterios de sostenibilidad, soberanía tecnológica y cumplimiento ético.
La propuesta de Almawave, que forma parte del Grupo Almaviva, responde precisamente a estos desafíos: ofrece una alternativa robusta a los modelos globales que a menudo carecen de la transparencia o la eficiencia energética necesarias para el entorno corporativo y gubernamental moderno.
La familia de modelos Velvet ha sido desarrollada desde cero, lo que permite un control total sobre su comportamiento y eficiencia. A diferencia de otros sistemas de IA generativa que requieren infraestructuras masivas y un consumo energético exorbitante, estos modelos se definen como IA ligera. Es decir, han sido optimizados para ofrecer un alto rendimiento con una huella de carbono reducida y una rentabilidad superior. En consecuencia, las organizaciones implementan soluciones avanzadas sin comprometer sus objetivos de sostenibilidad ambiental.
Esta ligereza no es sinónimo de menor capacidad. La familia incluye versiones adaptadas a diferentes necesidades, como Velvet 25B, 14B y 2B, por lo que cada organización dispone de «la IA adecuada, solo donde se necesita». Semejante flexibilidad es crucial para industrias como la banca o la administración pública, donde la eficiencia operativa y el ahorro de recursos son tan importantes como la precisión del modelo.
Al reducir la dependencia de infraestructuras sobredimensionadas, las empresas están en condiciones de desplegar estos modelos tanto en la nube como en entornos locales (on-premises), lo cual garantiza una integración ágil y económica.
El núcleo técnico de esta solución reside en la arquitectura Almawave, un marco tecnológico diseñado para potenciar servicios cognitivos y soluciones listas para usar. Más allá de soportar el procesamiento de lenguaje natural, esta arquitectura integra capacidades de habla, voz, descubrimiento y análisis semántico en un entorno cohesionado. Al estar construida sobre una base de soberanía digital, facilita que las organizaciones mantengan el control absoluto sobre sus datos y sobre su infraestructura, evitando fugas de información hacia proveedores extranjeros.
Uno de los componentes más destacados dentro de este ecosistema es la plataforma AlWave, que funciona como un entorno único para el desarrollo de aplicaciones de IA. Esta plataforma permite a los desarrolladores profesionales trabajar directamente con código, mientras que ofrece interfaces sencillas para los llamados desarrolladores ciudadanos, lo cual democratiza el acceso a la tecnología de punta.
La integración nativa entre los modelos y la plataforma garantiza que las funciones de comprensión de texto, categorización y análisis de sentimientos se ejecuten de manera fluida y coherente con las necesidades del negocio.
En el contexto actual, la soberanía tecnológica se ha convertido en una prioridad estratégica para los gobiernos y las empresas por igual. Desarrollar tecnología made in Italy —y por extensión, bajo los estándares europeos— implica un compromiso inquebrantable con el cumplimiento de marcos regulatorios como la Ley de IA de la UE, el RGPD y la Ley de Datos.
Velvet destaca por haber sido diseñado para el contexto cultural y lingüístico europeo, con una atención especial al italiano y a los principales idiomas del continente. Por lo tanto, minimiza los sesgos culturales que suelen estar presentes en modelos entrenados mayoritariamente con datos anglosajones.
La seguridad y la privacidad están integradas desde la fase de diseño mediante el enfoque Compliance by Design. Un ejemplo de esto es el algoritmo propietario PAE (Privacy Association Editing), que permite eliminar datos personales o información sensible directamente del modelo sin necesidad de realizar un reentrenamiento costoso y complejo. Este mecanismo de exclusión voluntaria es fundamental para cumplir con el derecho al olvido y otras normativas de protección de datos. Así, ofrece un nivel de confianza que pocos modelos globales pueden igualar en la actualidad.
La versatilidad de la arquitectura Almawave se manifiesta en una amplia gama de casos de uso prácticos; especialmente en sectores altamente regulados, como el financiero y el gubernamental.
A continuación, enumeramos y comentamos cuáles son los principales sectores en los que ya está triunfando.
Se han implementado asistentes conversacionales multimodales para la autogestión de solicitudes, como el bloqueo de tarjetas de crédito o la consulta de saldos. Incluso se ha incorporado la identificación biométrica por voz para una mayor seguridad.
Asimismo, el uso de técnicas de Generación Aumentada por Recuperación (RAG) permite a los asesores financieros consultar en lenguaje natural todo el portafolio de productos y el historial de los clientes para ofrecer recomendaciones personalizadas de inversión o seguros.
La IA ayuda a gestionar bases de conocimiento masivas, lo que facilita el acceso de los ciudadanos a normativas complejas a través de interfaces sencillas. En instituciones como el INPS (Italia), se han logrado reducir drásticamente las solicitudes presenciales gracias a asistentes virtuales que gestionan correctamente más del 81% de las consultas.
Las herramientas de IA para adquisiciones (procurement) automatizan la redacción de pliegos de condiciones y la verificación de conformidad de ofertas técnicas. De este modo, el personal se enfoca en las tareas de mayor valor añadido.
La privacidad queda garantizada mediante el uso de mecanismos integrados de seguridad como la anonimización previa al entrenamiento y los algoritmos de edición de memoria privada (PAE y PME). Ambos procedimientos permiten eliminar información personal memorizada y protegen al modelo contra los ataques de extracción de datos. Así, la información sensible nunca se ve comprometida durante el uso del sistema.
Se considera sostenible porque ha sido diseñada como una IA ligera que optimiza el rendimiento por vatio consumido. Al requerir menos potencia de cálculo que los modelos masivos tradicionales, reduce el impacto ambiental (huella de carbono) y disminuye significativamente los costes de infraestructura y energía en las empresas que la adoptan.
La diferencia fundamental radica en su enfoque en la soberanía tecnológica y el contexto cultural. Mientras que muchos modelos globales son cajas negras entrenadas fuera de la jurisdicción europea, Velvet ofrece una trazabilidad total de los conjuntos de datos, el cumplimiento nativo con las leyes locales —como la Ley de IA de la UE— y la capacidad de ser desplegado localmente, lo que garantiza que los datos nunca abandonan la jurisdicción de la organización.
Sin duda, adoptar la inteligencia artificial ya no es una opción, sino una necesidad competitiva. Sin embargo, el camino hacia la digitalización debe ser responsable y soberano. Velvet demuestra que es posible combinar la vanguardia tecnológica de la IA generativa con un respeto profundo por la privacidad, la ética y el medio ambiente. Al apoyarse en la arquitectura Almawave, las organizaciones no solo adquieren una herramienta de procesamiento de datos, sino que se integran en un ecosistema que prioriza el control humano y la seguridad jurídica.
En última instancia, la capacidad de desplegar modelos especializados y locales representa el futuro de una industria que busca madurez y confianza, metas que se alcanzan plenamente con la implementación de Velvet.